Abejero europeo
Pernis apivorus
Rapaz forestal estival, recuerda a un busardo ratonero pero con silueta más esbelta, cola larga finamente barreada y cabeza proporcionalmente pequeña, casi de paloma. Especialista insectívoro que se alimenta sobre todo de larvas de avispas y abejorros.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Pinar
- Encinar
- Cielo abierto
Comportamiento
Rapaz forestal especializada en larvas de avispas y abejorros: localiza los nidos en el suelo o en troncos y los excava con las patas para extraer las larvas. Vuela alto aprovechando térmicas durante la migración; sus pasos por la Sierra Sur son cortos y silenciosos.
Canto
Silbo agudo bisilábico "wii-wuuu" en el territorio reproductor, donde no nidifica en la zona. En paso es casi siempre silencioso, lo que dificulta detectarlo si no se está atento al cielo.
Dónde verla en la zona
- Cielos sobre la Sierra de la Pandera en mayo y septiembre con buenas térmicas
- Collados altos durante el paso prenupcial y postnupcial
- Cualquier punto con visibilidad amplia de horizonte en los pasos migratorios
Identificación en campo
Rapaz mediana del tamaño de un busardo, pero proporciones distintas que permiten distinguirla en vuelo:
- Cabeza: pequeña, fina, con cuello largo y aspecto “de paloma” — la diferencia más útil frente al busardo ratonero.
- Cola: más larga y estrecha que la del ratonero, con tres bandas oscuras anchas y bien marcadas (dos en la base + una terminal).
- Alas: largas y arqueadas hacia atrás, con barreado muy contrastado en las primarias.
- Coloración: muy variable — desde plumajes claros casi blancos hasta morfo oscuro casi uniforme. Los adultos suelen tener iris amarillo y los jóvenes oscuro.
Calendario en Los Villares
Migrador estricto: llega en mayo desde sus cuarteles de invernada en África ecuatorial, no nidifica en la Sierra Sur — apenas está de paso. Las mejores oportunidades para verlo son los días de térmica de mayo–junio y agosto–septiembre, cuando cruza la zona en migración hacia el norte de Iberia (o de vuelta a África vía Estrecho de Gibraltar).
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población europea es estable, pero su condición de migrador transahariano lo expone a presiones acumulativas: caza ilegal en los cuellos de botella migratorios del Mediterráneo oriental —Malta, Líbano y Egipto matan miles de ejemplares cada temporada—, reducción de avispas e himenópteros por uso intensivo de pesticidas y, más recientemente, colisión con aerogeneradores en pasos migratorios. La presión internacional contra la caza ilegal y la planificación de parques eólicos respetuosa con corredores migratorios son las medidas con mayor impacto para conservarlo.