Acentor alpino
Prunella collaris
Paseriforme robusto de alta montaña, nidifica en cumbres pedregosas por encima de los 1500 m. En invierno desciende a cotas más bajas y aparece ocasionalmente en cortados de la Sierra Sur. Plumaje pardo estriado con garganta blanca moteada de negro muy característica.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cortados rocosos
- Matorral mediterráneo
Comportamiento
Paseriforme terrestre y robusto, busca alimento entre rocas, líquenes y matorral pegado al suelo con saltos cortos y actitud erguida. Gregario en invierno, suele moverse en pequeños grupos de 3-8 aves que se concentran en cortados soleados. Muy confiado: se deja acercar más que la mayoría de paseriformes.
Canto
Canto melodioso y aflautado con frases cortas similares al de las alondras, emitido desde posaderos rocosos en el área reproductora (cumbres alpinas). En invierno es prácticamente silencioso, lo que dificulta su detección sin observación directa.
Dónde verla en la zona
- Cortados altos de la Sierra de la Pandera en diciembre-febrero
- Crestas rocosas soleadas tras nevadas en cumbres
- Paredones cercanos a vías pecuarias de altura
Identificación en campo
Paseriforme rechoncho, mayor y más robusto que el más conocido acentor común (Prunella modularis). Rasgos diagnósticos:
- Garganta: blanca con un fino moteado negro — el rasgo más útil para distinguirlo del acentor común a media distancia.
- Flancos: densamente listados de castaño rojizo.
- Dorso: pardo grisáceo con estrías oscuras; las plumas terciarias muestran un borde claro muy contrastado.
- Pico: amarillo en la base, oscuro en la punta — distinto del acentor común que lo tiene todo oscuro.
- Postura: muy terrestre, busca alimento entre rocas con saltos cortos y una actitud erguida.
Calendario en Los Villares
Especie invernante ocasional y escasa. Nidifica en cumbres por encima de los 1500 m (Sierra Nevada, Cazorla, Pandera) y en noviembre–marzo desciende a cotas más bajas, donde puede aparecer en cortados y crestas rocosas de la Sierra Sur. Es un invernante irregular: hay años con observaciones y otros en los que no se detecta.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor a escala global, pero como especie alpina es especialmente sensible al cambio climático: la subida progresiva de las isotermas reduce el rango altitudinal de su hábitat reproductor en cumbres y le obliga a buscar cotas cada vez más altas. Los inviernos cada vez más suaves también alteran sus desplazamientos invernales —los movimientos a cotas medias se hacen más cortos e irregulares. En Andalucía las poblaciones reproductoras de Sierra Nevada y Cazorla son las más relevantes; conservar sus cumbres sin alteraciones y monitorizar la respuesta de la especie al cambio climático son las prioridades de conservación.