Águila calzada
Hieraaetus pennatus
Nombre local: Calzada
Rapaz pequeña, del tamaño de un busardo, con dos fases de plumaje (clara y oscura) y "calzas" emplumadas hasta los dedos. Estival reproductora en la sierra.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Encinar
- Pinar
- Cielo abierto
- Matorral mediterráneo
Rango altitudinal en la zona: 500–1500 m
Comportamiento
Cría en árboles maduros, normalmente en encinares y pinares. Caza una variedad enorme de presas: aves medianas, lagartos, conejos y micromamíferos. Vuelo ágil con planeos rectos.
Canto
Reclamo agudo y rápido "kli-kli-kli", especialmente sobre el nido en primavera. Más vocal que otras águilas.
Dónde verla en la zona
- Encinares y pinares maduros de la Sierra de la Pandera
- Cielos sobre olivares y dehesas
- Cortados con encinas grandes en flancos
Identificación en campo
Águila pequeña con dos morfismos diferenciados:
- Fase clara (más común): partes inferiores blanquecinas que contrastan fuertemente con las primarias negras. Aspecto general blanco y negro al volar.
- Fase oscura: cuerpo y coberteras marrón chocolate, con la base de las primarias clara. Suele confundirse con busardo.
En ambas, las “luces” de los hombros (manchas blancas a cada lado del cuello, vistas desde abajo) son diagnósticas, así como las “calzas” emplumadas hasta los dedos.
Calendario en Los Villares
Estival reproductora: llega entre finales de febrero y marzo desde el África subsahariana, y se marcha en octubre con un breve paso postnupcial visible. Cría entre abril y julio en encinares y pinares maduros de la sierra, reutilizando con frecuencia nidos abandonados de otras rapaces o córvidos.
Los meses con más actividad observable son mayo y junio, cuando los adultos cazan continuamente para los pollos y se les ve patrullando los olivares y dehesas que rodean la Sierra de la Pandera.
Conservación
UICN la cataloga como Preocupación menor y la población española —que alberga gran parte de la europea— está estable o en ligero aumento. La Sierra Sur de Jaén forma parte de una de las áreas con mejor densidad reproductora del país. Las amenazas principales son las habituales para una rapaz mediana: electrocuciones en tendidos peligrosos y molestias en los nidos durante la cría por actividades forestales y deportivas no reguladas. Identificar y proteger los nidos ocupados durante la temporada reproductora es la medida local más sencilla y eficaz.