Aguilucho lagunero occidental
Circus aeruginosus
Nombre local: Aguilucho lagunero
Rapaz grande de carrizal y embalse, esbelta, con alas largas que mantiene en V poco marcada cuando vuela bajo sobre el agua y los cultivos. Dimorfismo sexual pronunciado: macho tricolor (gris, pardo y blanco), hembra parda con capirote crema.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Embalses
- Ríos y arroyos
- Cielo abierto
- Campos de cultivo
Rango altitudinal en la zona: 400–1100 m
Comportamiento
Caza al vuelo bajo, planeando con las alas ligeramente en V sobre carrizales, juncares y campos cultivados, lanzándose al suelo cuando detecta una presa. Su dieta incluye pollos, anátidas juveniles, micromamíferos y reptiles. Cría en plataformas de carrizo construidas en humedales densos, pero la Sierra Sur queda fuera de su área reproductora habitual.
Canto
Reclamo agudo "kii-kii-kii" emitido sobre todo cerca del nido y en disputas territoriales, casi inaudible fuera del periodo reproductor. Generalmente silencioso durante la migración y los desplazamientos de caza.
Dónde verla en la zona
- Cielos sobre el embalse del Quiebrajano durante los pasos migratorios
- Campos cerealistas con orillas de canal o acequia
- Vuelos bajos sobre carrizales en el embalse en primavera
Identificación en campo
Rapaz mediana-grande, esbelta y de cola larga, con dimorfismo sexual pronunciado. Rasgos diagnósticos:
- Macho adulto: tricolor muy llamativo —cabeza y dorso pardos, alas grises con primarias negras, vientre y coberteras pardo claras. La combinación es única entre las rapaces europeas.
- Hembra y juveniles: pardo oscuro chocolate uniforme con un característico capirote crema y manchas claras en hombros y obispillo. Pueden parecer milanos a distancia, pero el vuelo en V poco marcada y la cola sin ahorquillar las delatan.
- Vuelo: alas largas y estrechas mantenidas en V suave al planear bajo, alternando con batidos pausados a pocos metros del suelo o del agua.
- Cola: larga y estrecha, casi tan larga como el cuerpo, sin marcas blancas obvias.
Calendario en Los Villares
Estival en paso: no cría en la Sierra Sur —los núcleos reproductores andaluces están en humedales del valle del Guadalquivir y Doñana— pero atraviesa la zona durante los pasos migratorios. Las observaciones se concentran de marzo a octubre, con picos en abril-mayo y agosto-septiembre, cuando los individuos de paso entre el norte y el sur peninsular sobrevuelan embalses y campos cerealistas.
Los días claros de primavera y verano son los óptimos para detectarlo planeando bajo sobre el embalse del Quiebrajano y los campos del entorno. Su silueta esbelta con alas en V poco marcada es inconfundible cuando se aprende a distinguirlo.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población europea está en clara expansión tras décadas de recuperación —fue una de las rapaces más afectadas por DDT y la persecución directa en el siglo XX. En España la población reproductora se ha duplicado en las últimas décadas, beneficiándose de la protección de humedales clave. Las amenazas locales son la contaminación de aguas por escorrentías agrícolas, la degradación de carrizales por desecación y, durante la migración, los riesgos clásicos de las rapaces: electrocución, cebos envenenados y colisión con aerogeneradores. Conservar la calidad del embalse del Quiebrajano y sus orillas con carrizo es la medida más relevante a escala local.