Ánade friso
Mareca strepera
Pato de superficie de aspecto sobrio y elegante. El macho es gris finamente vermiculado, con el obispillo negro bien marcado; ambos sexos lucen un espejuelo alar blanco que resulta diagnóstico tanto en vuelo como en reposo.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Embalses
- Ríos y arroyos
Comportamiento
Pato de superficie que se alimenta dabbling, basculando el cuerpo para ramonear plantas acuáticas, semillas y pequeños invertebrados de la lámina de agua sin llegar a bucear. Discreto y poco ruidoso, prefiere aguas con vegetación palustre donde pasa desapercibido. En invierno se concentra en pequeños grupos, a menudo mezclado con otras anátidas como ánades reales o cucharas.
Canto
El macho emite un reclamo nasal corto y seco, un "nec" característico que repite con frecuencia. La hembra produce un graznido parecido al del ánade real pero más agudo, rápido y entrecortado, que delata su presencia entre la vegetación.
Dónde verla en la zona
- Colas y orillas tranquilas del embalse del Quiebrajano
- Balsas de riego con vegetación palustre en el entorno agrícola
- Charcas y pequeños humedales del término
Identificación en campo
El ánade friso es un pato de superficie de tamaño medio y aspecto sobrio que pasa fácilmente desapercibido frente a anátidas más vistosas. Los rasgos diagnósticos:
- Macho: plumaje gris finamente vermiculado de cerca, cabeza más parda, obispillo y subcaudales negros bien contrastados.
- Hembra: parda y moteada, muy similar a la hembra del ánade real, pero de aspecto más estilizado y con el pico de bordes anaranjados.
- Espejuelo alar blanco: ambos sexos muestran un panel blanco en el ala (parte trasera del espéculo), visible en vuelo y a menudo también en reposo. Es el rasgo más fiable para separarlo a distancia.
- Vientre y patas: vientre blanco limpio y patas amarillentas.
La principal confusión es con la hembra del ánade real, de la que se distingue por el espejuelo blanco (azul en el real), el porte más esbelto y el pico más fino y oscuro con los lados naranjas.
Calendario en Los Villares
Especie invernante en la zona, presente sobre todo entre octubre y marzo. Llega con la estación fría y se instala en las aguas tranquilas del embalse del Quiebrajano y en balsas de riego con vegetación, donde permanece en pequeños grupos hasta que en primavera regresa a sus áreas de cría más al norte.
Durante los meses de invierno conviene buscarlo en las colas someras y las orillas resguardadas, mezclado con otras anátidas. Su discreción y su plumaje apagado hacen que se le localice antes por el espejuelo blanco al levantar el vuelo que por el color.
Conservación
Catalogada como Preocupación menor (LC) por la UICN, el ánade friso es una especie en clara expansión en gran parte de su área de distribución. En España, tanto la población reproductora como la invernante muestran una tendencia al aumento según los seguimientos de SEO/BirdLife, favorecida por la creación de nuevos humedales artificiales y balsas de riego.
En la Sierra Sur de Jaén es un invernante escaso, ligado casi en exclusiva a la lámina de agua del embalse del Quiebrajano y a algunas balsas del entorno agrícola. Conservar los cinturones de vegetación palustre en orillas y balsas, y evitar molestias en las zonas de descanso invernal, es la mejor medida para mantener su presencia en el término.