Andarríos grande
Tringa ochropus
Limícola mediano de orillas de agua dulce, muy oscuro por arriba (pardo negruzco salpicado de motas finas) y blanco puro por abajo. Al levantar el vuelo en zigzag muestra un obispillo blanco muy contrastado y deja oír un reclamo aflautado y trisilábico. No cría aquí: aparece como invernante y migrante de paso.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Ríos y arroyos
- Embalses
Comportamiento
Ave solitaria y desconfiada que picotea con paso pausado en orillas y márgenes encharcados, removiendo el barro en busca de pequeños invertebrados. Al menor sobresalto se eleva en vuelo alto y zigzagueante, batiendo las alas con energía mientras lanza un reclamo sonoro. No cría en la Sierra Sur: solo llega como invernante y migrante de paso a las orillas de agua dulce, donde rara vez se le ve más de un ejemplar a la vez.
Canto
Reclamo aflautado y trisilábico, un claro "tlui-it-uit" ascendente que suelta al levantar el vuelo. Es un sonido limpio y penetrante, inconfundible una vez conocido, y a menudo delata su presencia antes de verlo despegar de la orilla.
Dónde verla en la zona
- Orillas y barros del embalse del Quiebrajano en otoño e invierno
- Remansos y barras de grava del arroyo de la Parrilla
- Balsas de riego con orilla fangosa en el entorno del olivar
Identificación en campo
Limícola de tamaño mediano, compacto y de aspecto oscuro, que destaca por el fuerte contraste entre el dorso casi negro y el vientre nítidamente blanco:
- Dorso muy oscuro, casi negro, salpicado de motas blancas finas y poco visibles a distancia.
- Obispillo blanco contrastado: la mancha que más llama la atención cuando levanta el vuelo, cortando con el dorso oscuro.
- Vientre y pecho blancos, con la transición al cuello finamente jaspeada de pardo.
- Patas verdosas y pico recto de longitud media.
- Vuelo alto y zigzagueante, muy característico, con aleteos rápidos y bruscos al alarmarse.
Puede confundirse con el andarríos chico, más pequeño y pálido, con menos contraste entre dorso y vientre y un vuelo más bajo y rasante. También con el andarríos bastardo, que es más esbelto, de tonos grises y patas más largas, y carece del aspecto tan oscuro y rechoncho del andarríos grande.
Calendario en Los Villares
Invernante y migrante de paso en las orillas de agua dulce del entorno. Se le puede ver desde finales de verano —con los primeros ejemplares de paso en julio y agosto— hasta bien entrada la primavera, en abril. En pleno verano (mayo y junio) está ausente, ya que no cría aquí: se reproduce en bosques húmedos del centro y norte de Europa y solo visita la Sierra Sur fuera de la época reproductora.
Durante la invernada aparece de forma dispersa y casi siempre en solitario, fiel a charcas, remansos y orillas fangosas concretas. El paso postnupcial de finales de verano es el momento de mayor probabilidad de detectarlo, cuando los ejemplares en migración se detienen brevemente a alimentarse en las orillas del Quiebrajano y en las balsas de riego.
Conservación
A escala global la UICN lo clasifica como Preocupación menor (LC), con poblaciones europeas amplias y estables. En España es un invernante y migrante regular en humedales, ríos y embalses, sin amenazas de conservación graves a nivel nacional, según los seguimientos de SEO/BirdLife. En el ámbito local de Los Villares su presencia depende por completo de que se mantengan láminas de agua y orillas tranquilas en el embalse del Quiebrajano, el arroyo de la Parrilla y las balsas de riego del olivar. La medida más eficaz es preservar esas orillas fangosas libres de molestias y evitar la desecación de charcas y balsas durante el otoño y el invierno, cuando le sirven de refugio y zona de alimentación.