Aves de Los Villares

Avión roquero

Ptyonoprogne rupestris

Nombre local: Avión roquero

Passeriformes · Hirundinidae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Avión roquero
Foto: Mourad Harzallah (CC BY 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
14–15 cm
Envergadura
32–35 cm
Peso
22–25 g

Hirundínido residente de los cortados rocosos. Pardo grisáceo uniforme con cola corta y dos manchas blancas características en ella. Más robusto que las golondrinas urbanas.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Cortados rocosos
  • Cielo abierto

Rango altitudinal en la zona: 400–2000 m

Comportamiento

Vinculado a los riscos: cría en grietas y cornisas de cortados. Caza insectos al vuelo a media altura sobre los paredones. A diferencia de la golondrina y el avión común, no anida en edificios. En invierno baja altitud pero permanece en la sierra.

Canto

Gorjeo seco y áspero "trrt-trrt", menos musical que el de la golondrina común. Reclamo corto similar.

David Darrell-Lambert (CC BY-NC-SA 4.0) — xeno-canto XC904586 · ver grabación ↗

Más grabaciones en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Cortados de la Sierra de la Pandera
  • Paredones de cantera
  • Cumbres y collados

Identificación en campo

Más robusto y pardo que cualquier otra hirundínida de la zona. Plumaje uniforme pardo grisáceo, garganta crema con motas oscuras finas, cola corta y poco ahorquillada con dos manchas blancas en las plumas externas (visibles en vuelo desde abajo). Aleteos más pausados que los de la golondrina; planea con frecuencia pegado a los cortados. Ausencia total de blancos y negros contrastados — su aspecto es deliberadamente sobrio.

Calendario en Los Villares

Residente todo el año, a diferencia del avión común y la golondrina, que migran a África. Cría entre abril y agosto en grietas y cornisas de cortados rocosos, donde construye el nido semiabierto de barro y hierba. Puede sacar dos puestas en una buena temporada.

En invierno baja algo de altitud y se concentra en las paredes más soleadas, cazando insectos a media altura. Los cortados de la Sierra de la Pandera y los paredones de canteras del entorno son las mejores zonas para observarlo durante todo el año.

Conservación

UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población española es estable. Su dependencia estricta de paredones rocosos lo hace local pero no escaso: cualquier cortado de cierta altura puede albergarlo. Las amenazas reales son indirectas: el sellado de grietas en obras de carretera, la consolidación de paredones por seguridad vial y el cierre o abandono de canteras pueden alterar la disponibilidad de huecos. Conservar los cortados naturales y diseñar las intervenciones en paredones con criterios de biodiversidad (dejando algunas grietas accesibles) son las medidas más útiles.