Azor común
Accipiter gentilis
Rapaz forestal mediana, de alas cortas y redondeadas y cola larga barreada, especializada en cazar otras aves volando entre el arbolado. Adultos con dorso gris pizarra, vientre blanco densamente barrado y ceja blanca conspicua sobre un iris amarillo-anaranjado.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Pinar
- Encinar
- Matorral mediterráneo
Comportamiento
Rapaz forestal de hábitos discretos: caza al acecho desde posaderos ocultos y lanza ataques rápidos atravesando el arbolado a baja altura. Su presa preferida son palomas torcaces, urracas y otros paseriformes medianos, que captura por sorpresa. Pareja territorial todo el año en grandes pinares y encinares maduros.
Canto
Reclamo "gek-gek-gek-gek" rápido y agudo, escuchado sobre todo cerca del nido durante el cortejo y la cría. Generalmente silencioso fuera del periodo reproductor, lo que dificulta su detección por voz.
Dónde verla en la zona
- Pinares y encinares maduros de la Sierra de la Pandera
- Bordes de bosque con presas concentradas en invierno
- Vuelos rápidos cruzando claros en días soleados
Identificación en campo
Rapaz forestal de tamaño mediano-grande, con hembra notablemente mayor que el macho. Rasgos diagnósticos:
- Alas: cortas y anchas, redondeadas en la punta — proporción típica de los Accipiter, adaptada al vuelo entre árboles.
- Cola: larga, con cuatro bandas oscuras anchas y bien marcadas.
- Cabeza: ceja blanca conspicua sobre la mejilla oscura, iris amarillo-anaranjado en adultos.
- Adultos: dorso gris pizarra uniforme; vientre blanco con barreado fino y denso.
- Jóvenes: dorso pardo, vientre amarillento con goteo longitudinal (no barreado horizontal). Confundibles con gavilán pero más robustos.
Calendario en Los Villares
Especie residente todo el año en los pinares y encinares de la Sierra Sur. Muy discreta y difícil de ver: caza al acecho desde posaderos ocultos y cruza claros con vuelos rápidos y bajos. En invierno se vuelve algo más visible al frecuentar bordes de bosque y zonas con presas concentradas.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población española se ha recuperado tras el declive provocado por el DDT a mediados del siglo XX, aunque sigue siendo una especie escasa y discreta. Las amenazas locales son las habituales de las rapaces forestales ibéricas: persecución ilegal por colombicultores —algunos cazadores de palomas mensajeras lo eliminan al considerarlo predador—, tala de pinares maduros que reduce los árboles dominantes adecuados para nidificar, y envenenamiento secundario. Conservar los grandes pinares y encinares maduros y aplicar la normativa contra envenenamientos ilegales son las medidas más eficaces a escala local.