Buitre leonado
Gyps fulvus
Nombre local: Buitre
La mayor rapaz que sobrevuela Los Villares. Inconfundible silueta de alas anchísimas y rectangulares, planeando alto en grupos aprovechando las térmicas. Carroñero esencial del ecosistema.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cielo abierto
- Cortados rocosos
Rango altitudinal en la zona: 400–2000 m
Comportamiento
Cría en colonias en grandes cortados rocosos (la sierra norte de Jaén alberga colonias importantes). Vuelos exploratorios diarios de decenas de kilómetros buscando carroña. Se ve casi siempre en vuelo, rara vez posado.
Canto
Casi silencioso fuera de la colonia, donde emite gruñidos y siseos graves en las disputas por las carroñas y los nidos.
Dónde verla en la zona
- Cielos sobre la Sierra de la Pandera y el Pandero
- Días de viento con buenas térmicas (primavera y verano)
- Carroñas en caminos rurales (concentraciones eventuales)
Identificación en campo
Tamaño descomunal: con envergadura cercana a los 2,8 metros, no se parece a nada más. Silueta diagnóstica con alas anchas y rectangulares, “dedos” muy marcados al final, cabeza pequeña proyectada y cola corta. Plumaje leonado (de ahí el nombre) con coberteras claras y plumas de vuelo oscuras. Cuello pelado blanquecino y collar de plumón blanco. En ambientes con muchas térmicas se ven decenas dando vueltas juntos.
Calendario en Los Villares
Residente todo el año, aunque las observaciones se concentran en los meses con más térmicas. La cría se desarrolla en las grandes colonias rupícolas de la provincia (la sierra norte de Jaén alberga algunas de las más importantes de Andalucía): puestas en enero-marzo y vuelo de pollos en julio-agosto.
Los días soleados con viento moderado entre marzo y septiembre son los óptimos para verlos sobrevolar la Sierra de la Pandera y los cerros del entorno —a veces decenas en columna térmica, exploradores que patrullan zonas amplias buscando carroña. Las concentraciones en torno a un animal muerto en un camino rural son eventuales pero espectaculares.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor y España alberga más del 90% de la población europea. La especie se recuperó de un fuerte declive a mediados del siglo XX y luego sufrió la crisis de 2003, cuando la normativa contra la EEB (encefalopatía espongiforme bovina) obligó a retirar todas las carroñas del campo y muchas aves murieron de inanición. Hoy los muladares autorizados y las directivas europeas más permisivas (excepciones para necrófagos) han estabilizado la situación. Los cebos envenenados dirigidos a carnívoros siguen siendo la amenaza puntual más grave a nivel local, junto con la colisión con aerogeneradores en parques eólicos próximos.