Buitre negro
Aegypius monachus
La mayor rapaz de Europa y una de las aves voladoras más grandes del mundo, con una envergadura cercana a los tres metros. Plumaje uniformemente pardo oscuro, cabeza desnuda con plumón gris y una característica gola monacal de plumas oscuras al cuello. Recolonizando lentamente la Sierra Sur tras décadas de declive.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Encinar
- Pinar
- Cortados rocosos
- Cielo abierto
Comportamiento
Carroñero estricto y solitario, recorre grandes distancias diarias planeando alto con apenas batidos. A diferencia del buitre leonado, prefiere consumir piel, tendones y partes duras de los animales muertos, llegando antes a las carroñas más pequeñas. Cría en plataformas voluminosas en encinas, alcornoques y pinos viejos.
Canto
Casi siempre silencioso. En la colonia y en disputas por carroña emite gruñidos y siseos graves, similares a los del leonado pero más broncos.
Dónde verla en la zona
- Cielos altos sobre la Sierra de la Pandera en días de térmica estival
- Carroñas grandes en caminos rurales (observaciones eventuales)
- Bandos mixtos con buitres leonados sobre pastizales
Identificación en campo
Rapaz colosal, inconfundible en silueta y coloración. Rasgos para diferenciarla del buitre leonado:
- Tamaño y silueta: algo mayor que el leonado, con alas proporcionalmente más rectangulares y rectas (sin la curvatura hacia arriba típica del leonado en planeo).
- Cola: corta, casi cuadrada, en forma de cuña.
- Coloración: uniformemente pardo oscuro chocolate, casi negro desde lejos — sin el contraste cuerpo claro / remeras oscuras del leonado.
- Cabeza: desnuda con plumón grisáceo, no blanca como la del leonado adulto.
- Gola: anillo de plumas pardas oscuras al cuello — el rasgo que da el nombre vernáculo (“monje”).
Calendario en Los Villares
Especie residente pero escasa y muy localizada. Los núcleos reproductores en Andalucía están en la Sierra de Cazorla y Sierra Morena; los ejemplares que llegan a la Sierra Sur suelen ser inmaduros o divagantes en busca de carroña. Forma parte del programa de reintroducción andaluz y se observa en alza muy lenta. Los mejores días para verlo son los de térmica estival, cuando planea alto buscando carroñas sobre los pastizales y los pinares.
Conservación
UICN lo cataloga como Casi Amenazado (NT) y en España como Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. La población ibérica representa cerca del 90% de la europea, con núcleos reproductores estables en Sierra Pelada, Extremadura, Sierra de Cazorla y Sierra Morena, además de proyectos de reintroducción exitosos en Andalucía oriental (Boumort, Cazorla). La especie ha pasado de estar al borde de la extinción en los años 70 a iniciar una recolonización lenta del sur peninsular. Las amenazas principales son los cebos envenenados ilegales —su principal causa de mortalidad—, la colisión con aerogeneradores y las molestias en colonias reproductoras. Las campañas contra el veneno (proyecto Antídoto) y los muladares autorizados son las medidas con mayor impacto a escala regional.