Aves de Los Villares

Busardo ratonero

Buteo buteo

Nombre local: Aguililla

Accipitriformes · Accipitridae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Busardo ratonero
Foto: Alexis Lours (CC BY 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
46–58 cm
Envergadura
110–132 cm
Peso
525–1300 g

La rapaz más común de la sierra. Plumaje extraordinariamente variable (de muy oscuro a casi blanco) pero siempre con alas anchas, cola corta y silueta compacta cuando planea.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Cielo abierto
  • Campos de cultivo
  • Olivar
  • Encinar
  • Pinar
  • Bordes de camino

Rango altitudinal en la zona: 400–1500 m

Comportamiento

Se le ve constantemente posado en postes, cables y árboles aislados oteando el terreno. Caza desde percha lanzándose sobre roedores, reptiles y aves pequeñas; también consume carroña. En días soleados planea en círculos a gran altura aprovechando las térmicas.

Canto

Maullido agudo y muy expresivo "kiieeu" o "piiiu", alargado y descendente. Se oye en cualquier época, especialmente durante el cortejo en febrero-marzo.

Escuchar grabación en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Postes y cables de los caminos rurales
  • Cielos sobre la Sierra de la Pandera (planeando)
  • Olivares con árboles altos para perchar

Identificación en campo

Es la rapaz “tipo” para aprender — compáctalo con todo lo demás. Buscar:

  • Silueta en vuelo: alas anchas y redondeadas, cola corta, cabeza poco proyectada. Planea con las alas ligeramente en V (diedro suave).
  • Coloración: muy variable. Lo más típico en la zona es marrón oscuro con pecho jaspeado y “banda” pectoral clara, pero hay individuos casi blancos y casi negros.
  • Cola desplegada: numerosas barras finas y una banda terminal oscura más ancha.

Cuidado con el águila calzada y la culebrera europea (más estilizadas), y con el busardo moro (raro en el sur peninsular).

Calendario en Los Villares

Residente todo el año en la sierra. Cría entre abril y julio en encinares y pinares, sobre nidos de palos en árboles maduros.

En otoño e invierno se ven también ejemplares centroeuropeos en paso o invernando, lo que aumenta la abundancia aparente. Los días claros con térmicas (primavera y verano) son ideales para ver vuelos de cortejo en círculos y picados.