Cigüeñuela común
Himantopus himantopus
Limícola zancuda inconfundible, de plumaje blanco y negro contrastado y patas rosa larguísimas que arrastra por detrás de la cola en vuelo. El pico, negro, fino y recto, completa una silueta estilizada que no se confunde con ninguna otra ave de la zona.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Embalses
- Ríos y arroyos
Comportamiento
Cría en colonias laxas sobre orillas de aguas someras, con el nido en el suelo, una simple depresión cerca de la lámina de agua. Se alimenta vadeando con sus largas patas en aguas poco profundas, capturando invertebrados acuáticos, larvas e insectos que detecta picoteando la superficie y el fango. Es un ave ruidosa y muy combativa: defiende el nido con vuelos de acoso y reclamos insistentes contra cualquier intruso que se acerque a la colonia.
Canto
Reclamo agudo, nasal y muy repetido, un "kyip-kyip-kyip" insistente que emite sin descanso cuando hay intrusos cerca de la colonia. El sonido delata su presencia antes incluso de verla recortada sobre el agua.
Dónde verla en la zona
- Colas y orillas someras del embalse del Quiebrajano cuando baja el nivel
- Charcas y balsas de riego del olivar al sur del pueblo
- Tramos remansados y vados del arroyo de la Parrilla
Identificación en campo
La cigüeñuela es de esas aves que se identifican de un solo vistazo, sobre todo por sus patas. Rasgos diagnósticos:
- Patas rosadas larguísimas, desproporcionadas respecto al cuerpo: ningún otro limícola de la zona las tiene así.
- Contraste blanco y negro nítido: cuerpo y cuello blancos, alas y dorso negros con brillo, sin tonos intermedios.
- Pico negro, fino y recto, como una aguja, distinto del pico curvado hacia arriba de la avoceta.
- En vuelo, las patas sobresalen mucho por detrás de la cola, dándole una silueta alargada e inconfundible.
- Juveniles con tonos pardos y grisáceos en el dorso y la cabeza, más apagados que el negro azabache del adulto.
No tiene confusión real en la zona: las patas rosa larguísimas la separan al instante de cualquier otra limícola que pueda aparecer en el embalse.
Calendario en Los Villares
Especie estival, presente de marzo a agosto. Llega en primavera y cría en las orillas de aguas someras durante la primavera y el verano, instalando sus nidos en barras de fango y márgenes encharcados. En septiembre se la ve aún en paso posmigratorio antes de abandonar la zona, y el resto del año está ausente.
Su presencia está estrechamente ligada a que haya lámina de agua adecuada: en años secos, cuando las charcas se evaporan o el embalse baja en exceso, puede faltar por completo, mientras que una primavera con buenas orillas encharcadas concentra varias parejas en los mejores remansos.
Conservación
Clasificada como Preocupación menor (LC) por la UICN gracias a su amplia distribución mundial, en España es un reproductor común y bien distribuido cuya suerte depende por entero de la conservación de los humedales, según el seguimiento de SEO/BirdLife. En la Sierra Sur de Jaén, donde los humedales naturales escasean, depende casi por completo de las balsas de riego del olivar y de las colas del embalse del Quiebrajano, hábitats artificiales y muy vulnerables a la desecación estival y a las oscilaciones del nivel del agua. Mantener un nivel estable durante la época de cría y respetar las orillas con vegetación y barras de fango es la medida más eficaz para que la especie siga criando en el entorno del pueblo.