Aves de Los Villares

Codorniz común

Coturnix coturnix

Nombre local: Codorniz

Galliformes · Phasianidae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Codorniz común
Foto: tcager (CC0) — Wikimedia Commons
Tamaño
16–18 cm
Envergadura
32–35 cm
Peso
70–135 g

La galliforme más pequeña y la única migradora europea de su grupo. Esquivísima en los cereales: se oye mucho más que se ve. Su trisílabo "pa-PA-pá" es uno de los sonidos del verano agrícola.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Campos de cultivo
  • Matorral mediterráneo
  • Bordes de camino

Rango altitudinal en la zona: 400–1200 m

Comportamiento

Estival que llega a finales de abril. Vive escondida en sembrados, pastizales y barbechos. Solo se la ve si una se cruza con un humano a poca distancia, momento en el que sale en vuelo bajo, rápido y corto, y vuelve a meterse al cabo de pocos metros. Cría en pequeños nidos en el suelo.

Canto

Reclamo trisilábico inconfundible "pa-PA-pá" o "wet-my-lips" en ornitología inglesa. Se emite de día y de noche, sobre todo al amanecer y al atardecer, audible a centenares de metros.

Rubén Barone (CC BY-NC-SA 4.0) — xeno-canto XC470443 · ver grabación ↗

Más grabaciones en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Cereales y pastizales al amanecer en mayo-julio
  • Bordes de caminos por barbechos
  • Eras tras la siega

Identificación en campo

Muy pequeña y rechoncha para ser una galliforme. Plumaje arena cálido con denso veteado oscuro y rayado claro en el dorso, vientre crema. El macho tiene garganta con dibujo en ancla negra sobre fondo crema; la hembra garganta crema lisa o con motas. Si la sorprendes sale de vuelo bajo con batidos rapidísimos y aleteos sonoros. Imposible de seguir si no la oyes cantar.

Calendario en Los Villares

Estival: las primeras aves llegan a finales de abril o principios de mayo desde el África subsahariana y se marchan en septiembre, con paso postnupcial visible. La cría se concentra entre mayo y agosto en cereales, pastizales y barbechos, en nidos pequeños y muy disimulados a ras de suelo.

Los amaneceres de mayo a julio son los mejores para detectarla: el “pa-PA-pá” llega desde cualquier sembrado de cereal o ladera con herbazal alto, audible a centenares de metros. Las primeras siegas de junio suelen forzar la dispersión a barbechos contiguos.

Conservación

UICN la cataloga como Preocupación menor a escala global, pero en España los censos de SEO/BirdLife muestran un declive moderado ligado a tres presiones acumulativas: la intensificación agrícola —siegas tempranas y mecanizadas que destruyen las nidadas activas—, la caza desregulada en el paso postnupcial (la codorniz es una de las especies más cazadas en España) y la hibridación con codorniz japonesa procedente de sueltas para caza, que está contaminando genéticamente la población silvestre. Mantener barbechos y franjas sin segar hasta finales de julio, y aplicar la normativa contra sueltas no autorizadas, son las medidas con más impacto local.