Codorniz común
Coturnix coturnix
Nombre local: Codorniz
La galliforme más pequeña y la única migradora europea de su grupo. Esquivísima en los cereales: se oye mucho más que se ve. Su trisílabo "pa-PA-pá" es uno de los sonidos del verano agrícola.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Campos de cultivo
- Matorral mediterráneo
- Bordes de camino
Rango altitudinal en la zona: 400–1200 m
Comportamiento
Estival que llega a finales de abril. Vive escondida en sembrados, pastizales y barbechos. Solo se la ve si una se cruza con un humano a poca distancia, momento en el que sale en vuelo bajo, rápido y corto, y vuelve a meterse al cabo de pocos metros. Cría en pequeños nidos en el suelo.
Canto
Reclamo trisilábico inconfundible "pa-PA-pá" o "wet-my-lips" en ornitología inglesa. Se emite de día y de noche, sobre todo al amanecer y al atardecer, audible a centenares de metros.
Dónde verla en la zona
- Cereales y pastizales al amanecer en mayo-julio
- Bordes de caminos por barbechos
- Eras tras la siega
Identificación en campo
Muy pequeña y rechoncha para ser una galliforme. Plumaje arena cálido con denso veteado oscuro y rayado claro en el dorso, vientre crema. El macho tiene garganta con dibujo en ancla negra sobre fondo crema; la hembra garganta crema lisa o con motas. Si la sorprendes sale de vuelo bajo con batidos rapidísimos y aleteos sonoros. Imposible de seguir si no la oyes cantar.
Calendario en Los Villares
Estival: las primeras aves llegan a finales de abril o principios de mayo desde el África subsahariana y se marchan en septiembre, con paso postnupcial visible. La cría se concentra entre mayo y agosto en cereales, pastizales y barbechos, en nidos pequeños y muy disimulados a ras de suelo.
Los amaneceres de mayo a julio son los mejores para detectarla: el “pa-PA-pá” llega desde cualquier sembrado de cereal o ladera con herbazal alto, audible a centenares de metros. Las primeras siegas de junio suelen forzar la dispersión a barbechos contiguos.
Conservación
UICN la cataloga como Preocupación menor a escala global, pero en España los censos de SEO/BirdLife muestran un declive moderado ligado a tres presiones acumulativas: la intensificación agrícola —siegas tempranas y mecanizadas que destruyen las nidadas activas—, la caza desregulada en el paso postnupcial (la codorniz es una de las especies más cazadas en España) y la hibridación con codorniz japonesa procedente de sueltas para caza, que está contaminando genéticamente la población silvestre. Mantener barbechos y franjas sin segar hasta finales de julio, y aplicar la normativa contra sueltas no autorizadas, son las medidas con más impacto local.