Collalba negra
Oenanthe leucura
La mayor de las collalbas ibéricas, ave casi endémica del suroeste europeo y norte de África. Macho de plumaje negro azabache, hembra parda oscura; ambos sexos con un característico obispillo blanco y cola blanca terminada en una banda negra en T invertida.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cortados rocosos
- Matorral mediterráneo
Comportamiento
Páxaro rupícola estrictamente ligado a paredones rocosos y ramblas con grandes bloques. Caza desde posaderos prominentes, lanzándose al suelo para capturar insectos grandes y reptiles pequeños. Pareja territorial muy fiel a su zona, ocupando los mismos cortados durante varios años. Construye nidos elaborados en grietas profundas, decorados con líquenes y huesos pequeños.
Canto
Canto melódico y melancólico desde posaderos altos, similar al del roquero solitario pero más áspero. Reclamos cortos "chak-chak" o "pfit" al alarmarse, frecuentemente con balanceos enérgicos de la cola.
Dónde verla en la zona
- Cortados de la Sierra de la Pandera con paredones bien soleados
- Ramblas y barrancos con grandes bloques rocosos
- Paredones de cantera y desmontes
Identificación en campo
Páxaro rupícola robusto, la mayor de las collalbas peninsulares. Rasgos diagnósticos:
- Macho: plumaje negro azabache uniforme, salvo el obispillo y la base de la cola, que son blancos puros y forman una T negra invertida en vuelo.
- Hembra: mismo patrón de blancos pero con el cuerpo de color pardo oscuro chocolate. Imprescindible para no confundirla con otras collalbas hembras.
- Postura: muy erguida sobre rocas, con balanceos enérgicos de la cola.
- Vuelo: corto, directo y rasante entre cantiles; la T blanca de la cola se aprecia perfectamente cuando aterriza.
Calendario en Los Villares
Especie residente todo el año, ligada a paredones rocosos, cortados calizos y ramblas con bloques. Aves muy fieles a su territorio: una pareja puede ocupar el mismo paredón durante varios años. Nidifica entre marzo y julio en oquedades de roca, con hasta tres puestas sucesivas. Los mejores cortados próximos al pueblo son zonas seguras para localizarla con paciencia.
Conservación
UICN la cataloga como Preocupación menor a escala global, pero su distribución está muy restringida al suroeste europeo y norte de África —es casi endémica ibérica— y la población andaluza es de las más relevantes de su rango. Como especie estrictamente rupícola, es especialmente vulnerable a las molestias en cortados durante la temporada de cría: escalada deportiva, vías ferratas y parapente en sus paredones la han hecho desaparecer de algunos enclaves históricos. Señalizar restricciones temporales en cortados con cría documentada y conservar los paredones soleados sin obras de consolidación son las medidas más eficaces a escala local.