Aves de Los Villares

Cuco común

Cuculus canorus

Nombre local: Cuco

Cuculiformes · Cuculidae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Cuco común
Foto: Creepanta (CC BY-SA 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
32–34 cm
Envergadura
55–60 cm
Peso
100–130 g

Famoso parásito de cría. En vuelo se confunde con un gavilán: gris, esbelto, alas puntiagudas. Su "cu-cú" inconfundible es uno de los sonidos de la primavera mediterránea.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Encinar
  • Olivar
  • Huertas
  • Bordes de camino
  • Matorral mediterráneo

Rango altitudinal en la zona: 400–1500 m

Comportamiento

No construye nido. La hembra deposita un huevo por puesta en nidos ajenos (con frecuencia currucas, lavanderas y carriceros) y los pollos cuco eliminan a los huéspedes. Los adultos comen sobre todo orugas peludas que otras aves evitan.

Canto

Reclamo del macho "cu-cú" bisilábico, grave y proyectado a gran distancia, especialmente al amanecer y atardecer entre abril y junio. La hembra emite un trino burbujeante.

Frank Lambert (CC BY-NC-ND 4.0) — xeno-canto XC1080341 · ver grabación ↗

Más grabaciones en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Encinares al amanecer en mayo
  • Olivares con setos y matorral
  • Huertas con árboles altos

Identificación en campo

Ave esbelta con forma de halcón pequeño: alas largas y puntiagudas, cola larga, cabeza pequeña. Adultos: dorso gris pizarra liso, pecho gris claro, vientre blanco con denso barreado oscuro horizontal, pico curvado, iris amarillo. Algunas hembras presentan una fase hepática rojiza-barreada. Juveniles: muy rayados, cabeza con mancha blanca en la nuca. Se confunde fácilmente con gavilán por la silueta, pero el cuco vuela con aleteos más rectos y suele acabar posado en sitios bien visibles.

Calendario en Los Villares

Estival: llega a finales de marzo o principios de abril desde el África subsahariana y se marcha pronto, en julio o agosto (los adultos parten antes que los volantones, una vez completado el parasitismo de cría). La actividad reproductora se concentra entre abril y junio, depositando huevos en nidos de currucas, carriceros y otras paseriformes que se ven en olivares y matorrales.

Los amaneceres de abril a junio son los óptimos para oír el inconfundible “cu-cú” del macho, audible a centenares de metros desde encinares, olivares y bordes con árboles altos.

Conservación

UICN lo cataloga como Preocupación menor, pero los censos europeos (PECBMS) muestran un declive moderado en buena parte del continente, también en España. Las causas son acumulativas: reducción de orugas peludas —su alimento principal— por insecticidas en olivar y campo, declive de las hospedadoras (currucas, carriceros y lavanderas, que sufren sus propios problemas), y degradación de las zonas de invernada y paso en África. Como migrante transahariano, es uno de los mejores indicadores de la salud del paisaje mediterráneo en su conjunto.