Escribano soteño
Emberiza cirlus
Escribano residente de los mosaicos mediterráneos del olivar jiennense. El macho luce una cabeza muy contrastada con garganta negra y ceja amarilla, banda pectoral verde grisácea y flancos castaños; la hembra es parda y estriada, mucho más discreta. Vive ligado a lindes, ribazos y matorral con arbolado disperso.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Matorral mediterráneo
- Olivar
- Bordes de camino
Comportamiento
Ave sedentaria y discreta que pasa buena parte del tiempo entre lindes y matorral bajo. El macho canta desde posaderos destacados —lo alto de un arbusto, una rama seca o un poste— para marcar territorio. Se alimenta de semillas e insectos, que busca en el suelo y entre la vegetación de ribazos y bordes de cultivo. Nidifica a poca altura, en un arbusto denso o en el ribazo, y en invierno forma pequeños grupos que recorren los bordes de los cultivos.
Canto
Canto seco y monótono: un trino traqueteante en una sola nota, "tre-tre-tre-tre", repetido a intervalos regulares. Recuerda al del verderón pero suena más seco y metálico, sin los toques nasales de aquel. Se emite casi siempre desde lo alto de un arbusto o un poste, a plena vista.
Dónde verla en la zona
- Lindes y ribazos entre los olivares del término municipal
- Matorral con arbolado disperso en la base de la Sierra de la Pandera
- Bordes de caminos rurales con setos y arbustos
Identificación en campo
Escribano de tamaño medio y aspecto compacto, fácil de reconocer en el macho por su cabeza muy marcada y más difícil en la hembra, mucho más apagada:
- Macho: garganta negra y ceja amarilla que enmarcan una lista ocular negra, con toda la zona inferior de la cara amarilla. Es el rasgo más diagnóstico de la zona.
- Pecho: banda pectoral verde grisácea que separa la garganta del vientre amarillento.
- Flancos: tonos castaños que contrastan con el amarillo del vientre.
- Hembra y jóvenes: plumaje pardo estriado, cara apagada sin el contraste de la cabeza del macho; recuerdan a otros escribanos pardos.
Puede confundirse con el escribano triguero, bastante mayor, de plumaje uniforme y sin la cabeza contrastada, y con el verderón común, que es verdoso, de aspecto más rechoncho y con un pico cónico mucho más grueso.
Calendario en Los Villares
Especie residente todo el año en el término. Sedentario y fiel a sus mosaicos de lindes, matorral y olivar, no realiza desplazamientos apreciables y se le puede encontrar en las mismas zonas en cualquier mes. La actividad más llamativa se concentra de primavera a verano, cuando los machos cantan con insistencia desde posaderos destacados para defender territorio.
Fuera de la época de cría se vuelve más discreto y gregario: en otoño e invierno forma pequeños grupos que recorren los bordes de cultivo y los ribazos en busca de semillas, a menudo mezclados con otros granívoros.
Conservación
Catalogado como Preocupación menor (LC) por la UICN a escala global, en España es un residente común ligado a los mosaicos agrícolas tradicionales, y precisamente por ello sensible a la intensificación del campo: el programa SACRE de SEO/BirdLife señala su dependencia de paisajes en mosaico con setos, lindes y matorral. En la Sierra Sur de Jaén su suerte va unida a la del olivar tradicional, donde la sustitución de cultivos diversos por olivar intensivo y la eliminación de la vegetación de los márgenes reducen su hábitat. La medida más eficaz a escala local es conservar las lindes, setos y ribazos arbolados dentro del olivar, manteniendo el mosaico de vegetación que le sirve de refugio, alimento y lugar de nidificación.