Gaviota patiamarilla
Larus michahellis
Gaviota grande y robusta, de dorso gris, patas de un amarillo vivo y pico potente con la mancha roja en la mandíbula. Es un ave costera que aparece tierra adentro de forma imprevisible, siguiendo ríos, embalses y vertederos.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Embalses
- Campos de cultivo
- Cielo abierto
Rango altitudinal en la zona: 400–1300 m
Comportamiento
Oportunista consumada: come casi cualquier cosa, desde peces y crustáceos hasta carroña, basura de vertedero, huevos y pollos de otras aves. En el interior se la ve descansando en las aguas abiertas del embalse o planeando en círculos altos, a menudo aprovechando las térmicas del mediodía sobre las laderas. Es gregaria y dominante, capaz de desplazar a otras gaviotas y a ardeidas de un posadero. Cría en colonias sobre islotes y acantilados del litoral, nunca en el interior de Jaén, así que las aves de la Sierra Sur son siempre ejemplares divagantes o en tránsito.
Canto
Voz potente y muy conocida de la costa: un "kyow-kyow-kyow" sonoro y descendente que lanza con la cabeza echada hacia atrás, más grave y rotundo que el de la gaviota reidora. Suelta además risas nasales entrecortadas y un "ga-ga-ga" de alarma cuando algo la molesta, sonidos que resultan inesperados y llamativos oídos sobre un embalse de sierra.
Dónde verla en la zona
- Aguas abiertas y colas del embalse del Quiebrajano
- Cielos sobre los olivares al sur en días de viento y térmicas
- Campos recién labrados del entorno del pueblo, tras el arado
Identificación en campo
La gaviota grande que puede aparecer sobre el embalse. Su tamaño y su corpulencia la separan al instante de la gaviota reidora, la otra especie del catálogo, y los adultos son bastante fáciles una vez que se mira a las patas:
- Patas: amarillo intenso, el carácter que le da el nombre y el más fiable en aves adultas.
- Dorso y alas: gris medio, con las puntas de las primarias negras y unas motas blancas terminales bien visibles.
- Pico: grueso y amarillo, con una mancha roja llamativa en la mandíbula inferior.
- Ojo: iris claro amarillento rodeado de un anillo orbital rojo, que le da una expresión severa característica.
- Cabeza y cuerpo: blancos y limpios durante todo el año, sin el capirote oscuro estacional de las gaviotas pequeñas.
Los inmaduros son el verdadero quebradero de cabeza: tardan cuatro años en adquirir el plumaje adulto y pasan por fases pardas moteadas, con el pico oscuro y las patas rosadas, muy difíciles de separar de otras gaviotas grandes. La confusión en el término es sobre todo con la gaviota reidora, mucho menor, de pico y patas rojo oscuro y con capirote chocolate en primavera.
Calendario en Los Villares
Especie rara en el término, con posibilidad de aparecer en cualquier mes del año pero sin ningún patrón fiable. No cría ni inverna aquí de forma regular: lo que se ve son aves divagantes que remontan el valle del Guadalquivir y sus afluentes, o ejemplares en movimientos de dispersión que hacen escala en el embalse.
Las citas se concentran algo más en los meses fríos y en episodios de mal tiempo en la costa, cuando los temporales de poniente empujan aves hacia el interior. También aparecen ejemplares jóvenes en verano, en la dispersión que sigue a la cría en las colonias del litoral andaluz y levantino.
Conservación
Su estado global es de Preocupación menor y, a diferencia de casi todas las especies de este catálogo, su problema no es la escasez sino lo contrario: los censos de SEO/BirdLife documentan un crecimiento sostenido de la población española a lo largo del siglo XX, favorecido por la disponibilidad de basura en vertederos y descartes pesqueros. Ese éxito tiene consecuencias, porque una gaviota patiamarilla abundante depreda huevos y pollos de especies mucho más frágiles y desplaza a otras aves de los posaderos. La gestión moderna de residuos, con el sellado de vertederos al aire libre, está ya reduciendo sus efectivos. En Los Villares su presencia es demasiado ocasional para plantear medidas propias, pero sí conviene documentar las citas: en un embalse de sierra, cada observación aporta información sobre cómo se mueven estas aves tierra adentro.