Gorrión chillón
Petronia petronia
Gorriónido robusto de campo abierto y roquedo, de plumaje pardo muy estriado y aspecto apagado. Lo delatan una ceja clara ancha y una pequeña mancha amarilla en la garganta, a menudo difícil de ver. Más ligado a cortados y construcciones rurales que el gorrión común.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cortados rocosos
- Casco urbano
- Bordes de camino
Comportamiento
Gregario fuera de la época de cría. Anida en huecos de roca, grietas de muros y oquedades de edificios rurales, donde forma pequeñas colonias laxas. Se alimenta de semillas e insectos que captura en el suelo, y en invierno se agrupa en bandos que recorren rastrojos y eriales. Su vuelo es ondulante, alternando aleteos rápidos con breves planeos.
Canto
Reclamo nasal y chillón, un "vei-vei" o "pe-i-i" repetido que le da nombre y resulta inconfundible. Es más áspero y metálico que el piar simple del gorrión común, y se oye sobre todo desde posaderos en roca o muros.
Dónde verla en la zona
- Cortados y roquedos de la Sierra de la Pandera
- Cortijos y construcciones rurales del término municipal
- Bordes pedregosos de los caminos del olivar
Identificación en campo
Gorriónido robusto y de aspecto pardo apagado que, a primera vista, recuerda a una hembra de gorrión común. Los rasgos diagnósticos:
- Cabeza: ceja crema ancha y muy marcada que recorre el costado del píleo, acompañada de una lista ocular oscura que la realza.
- Garganta: pequeña mancha amarilla en el centro, a veces oculta entre las plumas y difícil de ver salvo a buena luz o de cerca.
- Dorso: pardo cálido densamente estriado de oscuro, sin tonos limpios.
- Pico: robusto y fuerte, adaptado a las semillas.
- Sexos: muy similares, sin el dimorfismo llamativo del gorrión común.
Se confunde con facilidad con la hembra de gorrión común, que carece de la ceja tan contrastada y de la mancha amarilla en la garganta, y con el gorrión molinero, más pequeño, de píleo castaño liso y mancha negra en la mejilla.
Calendario en Los Villares
Especie residente todo el año en el término de Los Villares. Cría en huecos de roca de los cortados, grietas de muros de piedra y oquedades de cortijos y construcciones rurales, donde forma pequeñas colonias durante la primavera y el verano.
Fuera de la época reproductora se vuelve más gregario y se concentra en bandos que recorren los eriales, barbechos y rastrojos de la Sierra Sur, mezclándose a veces con otros granívoros. En invierno es cuando resulta más fácil dar con sus grupos en los bordes pedregosos de los caminos del olivar.
Conservación
Catalogada como Preocupación menor (LC) por la UICN a escala global. En España mantiene poblaciones estables pero de carácter local, fuertemente ligadas a los ambientes rurales tradicionales —roquedos, muros de piedra y edificaciones del campo—, de modo que según SEO/BirdLife su suerte depende de la pervivencia de ese paisaje. En la Sierra de la Pandera y los cortijos del entorno encuentra todavía buenos núcleos, pero la rehabilitación de construcciones rurales que sella sus huecos de nidificación lo desplaza poco a poco. La medida más eficaz a escala local es conservar huecos y grietas en muros y construcciones tradicionales al rehabilitarlos, dejando accesibles los espacios donde anida.