Halcón peregrino
Falco peregrinus
Nombre local: Halcón
El halcón por excelencia. Robusto, con bigotera negra muy marcada y potente vuelo en picado — el ave más rápida del mundo. Cría en cortados rocosos de la sierra.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cortados rocosos
- Cielo abierto
- Casco urbano
Rango altitudinal en la zona: 400–2000 m
Comportamiento
Caza aves medianas (palomas, estorninos) en picados verticales a velocidades superiores a 300 km/h. Pareja territorial todo el año. Cría en repisas de cortados rocosos importantes; algunas parejas urbanas en el sur de la península eligen torres y campanarios.
Canto
Reclamo agudo "kek-kek-kek-kek" áspero, especialmente cerca del nido y en disputas territoriales.
Dónde verla en la zona
- Cortados de la Sierra de la Pandera
- Torres altas del pueblo
- Cielos con bandos de palomas (objetivo de caza)
Identificación en campo
Halcón robusto y compacto, mucho más fuerte que el cernícalo. Cabeza oscura con bigotera negra ancha y bien marcada que llega hasta la garganta blanca. Dorso gris azulado, partes inferiores blancuzcas con denso barreado oscuro. Alas largas y puntiagudas, cola corta. En vuelo de caza, las alas se pliegan hacia atrás dándole una silueta de flecha. Juveniles marrones con estriado vertical (no barreado) en partes inferiores.
Calendario en Los Villares
Residente todo el año, con pareja territorial sedentaria sobre los cortados de la Sierra de la Pandera. El cortejo se inicia en enero-febrero con vuelos acrobáticos sincronizados, las puestas se realizan entre marzo y abril, y los pollos vuelan a finales de junio. La cría requiere repisas de cortado importante, inaccesibles a depredadores terrestres.
En otoño e invierno se ve también en torres altas del pueblo y en cielos con bandos de palomas, sus presas preferidas. Los días claros de cría (abril-mayo) son los mejores para presenciar los picados espectaculares cuando ataca palomas o estorninos en pleno vuelo.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población española se ha recuperado de forma notable tras el casi colapso provocado por el DDT a mediados del siglo XX. Hoy las amenazas principales son la persecución por colombicultores, el expolio de pollos y huevos por cetreros ilegales —el peregrino es la especie más codiciada del mercado negro— y las molestias en los cortados de cría por actividades crecientes (escalada, parapente). Las medidas más útiles son la vigilancia de nidos durante la cría, la señalización temporal de cortados ocupados y la persecución activa del expolio.