Aves de Los Villares

Lechuza común

Tyto alba

Nombre local: Lechuza

Strigiformes · Tytonidae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Lechuza común
Foto: Carlos Delgado (CC BY-SA 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
33–39 cm
Envergadura
80–95 cm
Peso
250–480 g

Rapaz nocturna inconfundible por su cara con forma de corazón blanca, dorso dorado y vientre blanco puro. Suele anidar en graneros, ruinas y campanarios.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Olivar
  • Huertas
  • Casco urbano
  • Cortados rocosos
  • Campos de cultivo

Rango altitudinal en la zona: 400–1200 m

Comportamiento

Estrictamente nocturna y crepuscular. Caza al vuelo y desde percha pequeños mamíferos (sobre todo musarañas y ratones de campo) que detecta por oído. Vuela bajo y silenciosa. Anida en huecos de edificios, ruinas y árboles muy viejos.

Canto

Chillido áspero, prolongado y estremecedor "chiijjj" o "shhh-shhh", imposible de confundir con cualquier otra ave de la zona. En la oscuridad puede sonar inquietante.

SonoNatura (CC BY-NC-SA 4.0) — xeno-canto XC952015 · ver grabación ↗

Más grabaciones en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Ruinas y casas abandonadas
  • Olivares al atardecer
  • Tejados y campanarios del pueblo

Identificación en campo

Imposible confundir si se ve bien. Cara blanca con forma de corazón rodeada de un anillo facial oscuro, ojos pequeños y negros. Dorso dorado-anaranjado con motas finas grises y blancas; vientre, garganta y patas blanco puro. Patas largas y desnudas, alas largas y redondeadas. En vuelo nocturno destaca el contraste blanco/dorado; de día solo se ve cuando algo la sobresalta de su refugio.

Calendario en Los Villares

Residente todo el año en ruinas, cortijos abandonados, graneros y campanarios del pueblo y entorno. La cría es flexible y depende de la disponibilidad de presas: en años buenos puede sacar dos puestas, una en abril-junio y otra en agosto-octubre. Pone hasta 7-10 huevos en años de abundancia de roedores.

Los anocheceres y amaneceres son los momentos óptimos para detectarla: en olivares y campos cultivados se la ve volando bajo y silenciosa, y los chillidos ásperos (“chiijjj”) delatan su presencia en las noches tranquilas cerca de ruinas y cortijos.

Conservación

UICN la cataloga como Preocupación menor a escala global, pero los censos europeos (PECBMS) y los datos del programa Noctua de SEO/BirdLife muestran un declive notable en España durante las últimas décadas. Las causas son acumulativas: atropellos en carreteras secundarias —cazan en arcenes y son una de las rapaces más afectadas—, envenenamiento secundario por raticidas al consumir ratones intoxicados, rehabilitación de cortijos y graneros sin reservar accesos, y reducción de pequeños mamíferos por intensificación agrícola. La instalación de cajas nido en cobertijos y graneros activos y la sustitución de raticidas por trampas son las medidas locales más efectivas.