Paloma bravía
Columba livia
Nombre local: Paloma
Antecesora silvestre de la paloma doméstica, originalmente nidificante en cortados rocosos. Hoy la mayoría de las palomas del pueblo son formas asilvestradas cruzadas con domésticas, mientras que las poblaciones silvestres puras —más raras— sobreviven en cortados alejados.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Cortados rocosos
- Casco urbano
- Campos de cultivo
- Bordes de camino
Rango altitudinal en la zona: 400–1500 m
Comportamiento
Gregaria todo el año, forma bandos que se alimentan en cultivos, eras y zonas urbanas donde hay granos y restos disponibles. Las formas silvestres puras crían en cornisas y oquedades de cortados, mientras que las formas urbanas asilvestradas usan tejados, aleros, palomares y huecos de edificios. Puede sacar varias puestas anuales en años favorables, lo que explica su gran abundancia local.
Canto
Arrullo grave y rítmico "cu-currr-cuuu" o "cur-cur-curr", repetido desde tejados, antenas y cornisas durante el cortejo. Suele ir acompañado de zureos y movimientos exhibitorios del macho a la hembra con la cola desplegada.
Dónde verla en la zona
- Plaza y tejados del casco urbano todo el año
- Cortados de la Sierra de la Pandera (formas silvestres)
- Campos cerealistas con bandos de alimentación
Identificación en campo
Paloma robusta y musculosa, con coloración muy variable por la mezcla con las formas domésticas. Rasgos diagnósticos del tipo silvestre puro (cada vez más raro):
- Plumaje: gris azulado uniforme con cabeza ligeramente más oscura y pecho con reflejos verdes y violáceos iridiscentes.
- Alas: dos bandas alares negras anchas y bien marcadas sobre el ala gris, visibles tanto en reposo como en vuelo —el rasgo más fiable para identificar el tipo silvestre.
- Rabadilla: blanca muy llamativa al alzar el vuelo, contrastando con el dorso gris.
- Cola: gris con banda terminal negra ancha.
- Pico: oscuro con cera blanca prominente.
- Tipos urbanos asilvestrados: muy variables —desde blancos puros hasta negros, jaspeados, con manchas irregulares— por el cruce con formas domésticas durante siglos.
Calendario en Los Villares
Residente todo el año, una de las aves más visibles del casco urbano y del entorno rural. La cría se prolonga durante casi todo el año en años favorables, con hasta cinco puestas anuales en formas asilvestradas urbanas y dos o tres en las silvestres rurales.
Las mañanas de cualquier estación son ideales para observarla: bandos numerosos se mueven entre dormideros urbanos y zonas de alimentación rurales, alimentándose en eras, campos arados y cultivos cerealistas. Los cortados de la Sierra de la Pandera albergan poblaciones más cercanas al tipo silvestre original, aunque incluso allí la hibridación con domésticas es habitual.
Conservación
UICN la cataloga como Preocupación menor, pero el principal problema de conservación para esta especie es paradójico: la dilución genética del tipo silvestre puro por hibridación masiva con palomas domésticas escapadas durante siglos. Las poblaciones genéticamente puras quedan ya reducidas a algunos acantilados marinos y cortados interiores poco accesibles. A escala local, los conflictos urbanos por daños en edificios y suciedad generan campañas periódicas de control que deben gestionarse con métodos selectivos, evitando especialmente los brotes de tricomonosis aviar que pueden afectar también a otras paseriformes en concentraciones urbanas.