Perdiz roja
Alectoris rufa
Nombre local: Perdiz
La galliforme emblemática del campo ibérico. Plumaje rojizo cálido, collar negro entrecortado y bridas blancas en la cara. Terrestre y nerviosa: prefiere correr a volar.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Campos de cultivo
- Matorral mediterráneo
- Olivar
- Bordes de camino
Rango altitudinal en la zona: 400–1500 m
Comportamiento
Terrestre y muy gregaria fuera de la cría. En invierno se ven bandos familiares de 8-15 individuos ("perdigana"). Al sorprenderse prefiere correr; si fuerza el vuelo es corto, rasante y muy ruidoso. Cría en el suelo bajo aulagas o lentiscos.
Canto
Reclamo característico "chuk-chuk-chuk-chuk-arrr" o "kakelú-kakelú", emitido desde un posadero alto (piedra, terrón) sobre todo al amanecer en primavera.
Dónde verla en la zona
- Bordes de caminos rurales al amanecer
- Olivares jóvenes y matorrales
- Eras y campos en barbecho
Identificación en campo
Galliforme robusto y vistoso. Cara con bridas blancas y ceja blanca rodeadas por un collar negro entrecortado que se descompone en gotas sobre el pecho. Vientre y flancos con barreado vertical crema-castaño-negro-blanco diagnóstico. Dorso pardo rojizo uniforme. Pico, párpado y patas rojo coral. Al alzar el vuelo, ráfaga de batidos rapidísimos y planeo descendente. Inconfundible si se ve bien, aunque se confunde con la perdiz moruna (raras escapadas, sin barreado vertical en flancos).
Calendario en Los Villares
Residente todo el año, una de las galliformes más representativas del campo jiennense. El emparejamiento arranca en febrero, las puestas se realizan entre abril y junio —con hasta 10-16 huevos en nidos a ras de suelo bajo aulagas, retamas y lentiscos— y los pollos siguen a los padres durante el verano. La fenología es típica de doble nidada: el macho incuba una y la hembra otra, lo que permite a la pareja sacar adelante dos nidadas en años favorables.
En otoño e invierno se ven los característicos bandos familiares (“perdiganas”) de 8-15 individuos en bordes de caminos, olivares jóvenes y zonas de matorral. La temporada de caza (noviembre-enero) es el periodo de mayor presión.
Conservación
UICN la cataloga como Casi Amenazada (NT) —una de las pocas galliformes en categoría de riesgo— y los censos de SEO/BirdLife y los datos cinegéticos muestran un declive sostenido en buena parte de España. Las causas son acumulativas: presión cinegética excesiva en algunas comarcas, intensificación agrícola que elimina los mosaicos de cultivo, matorral y barbecho que necesita, y especialmente la hibridación con perdiz griega (chukar) procedente de sueltas masivas para caza, que está contaminando genéticamente la población silvestre ibérica. Endurecer la normativa contra sueltas de aves de granja y mantener mosaicos agrícolas tradicionales son las medidas más relevantes.