Pito ibérico
Picus sharpei
Pícido de tamaño medio, verde oliva por el dorso, con obispillo amarillo vivo y píleo rojo, que en el macho se acompaña de una bigotera enteramente roja. Endemismo ibérico recientemente separado del pito real europeo, muy ligado al suelo y a las hormigas de las que se alimenta.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Olivar
- Encinar
- Pinar
Comportamiento
Muy terrícola para ser un pícido: baja a menudo al suelo, donde rastrea hormigueros y captura hormigas con su larga lengua viscosa. Tiene un vuelo ondulante característico, a base de aletazos y planeos que dibujan una línea ascendente y descendente. Excava su nido en troncos de árboles viejos, a golpe de pico. Es esquivo y discreto, y se le suele detectar antes por el oído que por la vista.
Canto
Emite un relincho sonoro y descendente, un "kiu-kiu-kiu-kiu" que recuerda a una risa o a un relincho de caballo. Es inconfundible y resuena con fuerza entre el arbolado, de modo que casi siempre delata su presencia antes de llegar a verlo.
Dónde verla en la zona
- Olivares viejos con arbolado disperso del término de Los Villares
- Encinares y pinares de la Sierra de la Pandera
- Sotos arbolados del arroyo de la Parrilla
Identificación en campo
Pícido de tamaño medio, esbelto y de cola rígida, cuyo plumaje verde y obispillo amarillo lo hacen inconfundible entre las aves de la zona:
- Dorso verde oliva, más apagado en el manto y las alas.
- Obispillo amarillo vivo, muy llamativo cuando arranca el vuelo y se aleja ondulando.
- Píleo rojo intenso desde la frente hasta la nuca, en ambos sexos.
- Bigotera roja sin reborde negro en el macho — el rasgo que lo separa del pito real europeo, cuya bigotera roja va orlada de negro. En la hembra la bigotera es gris, sin rojo.
- Antifaz oscuro alrededor del ojo que destaca sobre la cara pálida.
La confusión con el pito real europeo (Picus viridis) es teórica aquí, porque esa especie no se presenta en la Sierra Sur de Jaén; el detalle de la bigotera lo resuelve en cualquier caso. No debe confundirse con el pico picapinos, blanco y negro con toques rojos y de patrón completamente distinto.
Calendario en Los Villares
Especie residente todo el año. Es un ave sedentaria que no realiza migraciones: las mismas parejas ocupan sus territorios de forma estable a lo largo de los meses, repartidas por olivares arbolados, encinares y pinares del entorno.
La cría tiene lugar en primavera, cuando la pareja excava o reutiliza una oquedad en el tronco de un árbol viejo. Es entonces cuando más se oye su relincho, que marca el territorio y delata la actividad reproductora entre los árboles de la Sierra de la Pandera y los olivares del término.
Conservación
Su estado global es de Preocupación menor (LC) según la UICN. Se trata de un endemismo ibérico con poblaciones consideradas estables en España según el seguimiento de SEO/BirdLife, aunque muy dependientes de la presencia de arbolado maduro donde excavar sus nidos y de suelos con hormigueros abundantes. En el entorno de Los Villares depende del olivar viejo con arbolado disperso y de los encinares y pinares de la sierra, ambientes que la intensificación agrícola y la retirada de árboles viejos van empobreciendo. La medida más eficaz es conservar los árboles viejos y la madera muerta en pie, evitando el uso de insecticidas que merman las hormigas de las que se alimenta.