Aves de Los Villares

Roquero solitario

Monticola solitarius

Nombre local: Solitario

Passeriformes · Muscicapidae Común UICN LC · Preocupación menor
Foto de Roquero solitario
Foto: El Golli Mohamed (CC BY-SA 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
21–23 cm
Envergadura
32–37 cm
Peso
50–80 g

Como su nombre indica, casi siempre solitario. Macho azul oscuro pizarra uniforme, hembra parda densamente moteada. Vinculado a riscos, paredones y tejados altos del pueblo.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Cortados rocosos
  • Casco urbano

Rango altitudinal en la zona: 400–1800 m

Comportamiento

Solitario y territorial: rara vez en grupos. Se posa en lo más alto de un risco o un tejado oteando, y baja a tierra a cazar insectos grandes y reptiles pequeños. Anida en grietas y oquedades de roca.

Canto

Canto melódico, flauteado y melancólico, similar al del mirlo pero más pausado y agudo. Suele cantar al amanecer y atardecer desde posaderos altos visibles.

Esperanza Poveda (CC BY-NC-SA 4.0) — xeno-canto XC1102155 · ver grabación ↗

Más grabaciones en xeno-canto ↗

Dónde verla en la zona

  • Tejados altos del casco urbano (iglesia, torres)
  • Cortados de la Sierra de la Pandera
  • Paredones de cantera y desmontes

Identificación en campo

Macho: azul oscuro pizarra uniforme, ligeramente más vivo en cabeza y pecho, alas y cola negruzcas. A distancia parece simplemente “oscuro” y rechoncho, sobre lo alto de un risco o tejado. Hembra y juveniles: pardo grisáceo por arriba, vientre blanquecino con denso moteado y veteado oscuro. La postura erguida y la querencia por posaderos altos y aislados ayudan a identificarlo aunque no se vea bien el color.

Calendario en Los Villares

Residente todo el año en cortados de la Sierra de la Pandera y tejados altos del casco urbano (iglesia, torres, edificios prominentes). La cría se concentra entre abril y julio, con nidos en grietas de roca, huecos de muro y oquedades de tejados. Las parejas son muy territoriales y suelen ocupar los mismos posaderos durante años.

Los amaneceres y atardeceres son los mejores momentos para verlo en sus posaderos prominentes: cualquier punto elevado del pueblo o de un cortado puede albergar un macho cantando. El canto melódico y melancólico recuerda al del mirlo pero más pausado, y se proyecta con notable potencia desde posaderos altos.

Conservación

UICN lo cataloga como Preocupación menor y la población española es estable. Como especie estrictamente protegida, sus principales amenazas locales son la rehabilitación de tejados y torres del casco urbano sin reservar huecos accesibles y las molestias en cortados durante la cría por actividades crecientes (escalada, vías ferratas, parapente). En cortados con cría documentada, señalizar restricciones temporales durante la temporada reproductora y mantener huecos en tejados durante obras de rehabilitación son las medidas más útiles.