Tórtola turca
Streptopelia decaocto
Nombre local: Tórtola
Paloma pequeña y pálida, color crema-grisáceo, con un fino collar negro en la nuca. En las últimas décadas ha colonizado todo el pueblo y se la ve por todas partes.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Casco urbano
- Jardines
- Huertas
- Campos de cultivo
- Bordes de camino
Rango altitudinal en la zona: 400–1300 m
Comportamiento
Especie en expansión espectacular: en los años 70 era rara en España y hoy es ubicua. Muy adaptada al hombre, anida en árboles del pueblo y huertas y cría hasta cuatro veces al año.
Canto
Arrullo trisílabo característico "cu-cuuuu-cu" o "cu-cuúh-cu", muy rítmico y repetitivo, desde antenas, cables y tejados.
Dónde verla en la zona
- Plaza y calles del casco urbano
- Jardines y patios
- Huertas próximas al pueblo
Identificación en campo
Plumaje uniforme crema-grisáceo, sin las manchas vinosas del cuello de la tórtola europea. El fino collar negro en la nuca, bordeado de blanco, es diagnóstico. Cola larga con extremo blanco visible al vuelo. Iris rojizo y patas rojas. Mucho más pálida y más uniforme que cualquier otra paloma de la zona.
Calendario en Los Villares
Residente todo el año y muy abundante en el casco urbano, jardines, huertas y bordes de camino. La cría se prolonga durante casi todo el año en años buenos —de marzo a octubre, con hasta cuatro puestas anuales, lo que explica su explosivo crecimiento poblacional desde los años 70.
Es una de las aves más visibles del pueblo en cualquier estación: posada en antenas, cables y aleros, o caminando por patios y jardines. Su arrullo trisilábico “cu-cuuuu-cu” es uno de los sonidos de fondo del casco urbano en cualquier época del año.
Conservación
UICN la cataloga como Preocupación menor y la población española está en plena expansión —ha pasado en cinco décadas de ser una rareza oriental a ser la columbiforme urbana dominante en toda Europa occidental. Su éxito ecológico la convierte en una especie sin problemas reales de conservación: si acaso genera conflictos puntuales por suciedad en plazas y patios o brotes de tricomonosis aviar en concentraciones urbanas con comederos mal mantenidos. Mantener una limpieza adecuada en zonas de alimentación artificial y vigilar episodios de mortandad por enfermedad son las únicas recomendaciones relevantes.