Verderón común
Chloris chloris
Nombre local: Verderón
Fringílido robusto verde-oliva con grandes manchas amarillas en las alas y la base de la cola, visibles al vuelo. En invierno forma bandos mixtos con jilgueros y pinzones.
Estacionalidad en Los Villares
Hábitat
- Olivar
- Huertas
- Jardines
- Campos de cultivo
- Bordes de camino
Rango altitudinal en la zona: 400–1500 m
Comportamiento
Residente que en invierno forma bandos en huertas y olivares. Pico cónico grueso adaptado a romper semillas grandes (girasol, cardos). Cría en árboles y arbustos densos.
Canto
Canto característico con un trino largo y nasal "diii-iii-iii" estirado, alternado con gorjeos vivos. Una vez aprendido, inconfundible.
Dónde verla en la zona
- Huertas con girasoles y cardales
- Jardines del pueblo
- Olivares en cualquier época
Identificación en campo
Macho: verde oliva uniforme con tinte amarillento, manchas amarillo brillante en las primarias (que forman una banda muy visible al vuelo) y a los lados de la cola. Hembra: parda verdosa más apagada y ligeramente estriada, con las manchas amarillas más reducidas. Juveniles: marrón estriados, con menos amarillo. Más robusto que el jilguero y de pico cónico mucho más grueso.
Calendario en Los Villares
Residente todo el año en olivares, huertas, jardines y bordes de camino. La cría se concentra entre abril y julio, con dos puestas anuales en árboles densos —cipreses, olivos viejos y arbustos de jardín. El canto trinado y nasal del macho se oye desde lo alto de cables y ramas durante toda la primavera.
En otoño e invierno se concentra en bandos mixtos con jilgueros, verdecillos y pinzones que recorren los olivares con cardos y bordes de cultivo con plantas en semilla. Las huertas con girasoles secos y restos de cosecha son uno de sus puntos de alimentación favoritos.
Conservación
UICN lo cataloga como Preocupación menor, pero los censos europeos (PECBMS) muestran un declive notable en buena parte del continente, ligado en gran medida a brotes de tricomonosis aviar en comederos de jardín y a la reducción de semillas disponibles por herbicidas. En España la situación es algo más favorable, pero el patrón es el mismo. Mantener los comederos limpios y desinfectados con regularidad, y conservar bordes herbáceos con plantas en semilla (cardos, achicorias, dientes de león), son las medidas locales más eficaces.