Aves de Los Villares

Zampullín común

Tachybaptus ruficollis

Podicipediformes · Podicipedidae Escaso UICN LC · Preocupación menor
Foto de Zampullín común
Foto: Parth Kansara (CC BY 4.0) — Wikimedia Commons
Tamaño
23–29 cm
Envergadura
40–45 cm
Peso
135–235 g

El más pequeño y rechoncho de nuestros somormujos, de plumaje pardo oscuro y silueta redondeada sin cola aparente. Luce una llamativa mancha pálida en la base del pico y, en época de cría, mejillas y cuello de un cálido castaño rufo. Bucea sin descanso y desaparece bajo el agua a la menor molestia.

Estacionalidad en Los Villares

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Residente Estival Invernante De paso Raro Ausente

Hábitat

  • Embalses
  • Ríos y arroyos

Comportamiento

Buceador incansable que se sumerge en silencio ante cualquier molestia y reaparece a varios metros, casi siempre cerca de la vegetación de orilla. Construye un nido flotante anclado a las plantas acuáticas, donde incuba unos huevos que cubre con restos vegetales al abandonarlos. Se alimenta de pequeños invertebrados acuáticos, larvas y peces diminutos que captura buceando. Discreto y poco dado a volar, en invierno se desplaza a aguas más abiertas y remansos tranquilos.

Canto

Su voz más característica es un trino agudo, vibrante y relinchante, "bibibibi...", que se acelera y desciende al final. Resulta muy sonoro en primavera y delata su presencia en la orilla aunque el ave permanezca oculta entre la vegetación o se haya sumergido.

Bo Shunqi 薄顺奇 (CC BY-NC-SA 4.0) — xeno-canto XC1101785 · ver grabación ↗

Dónde verla en la zona

  • Orillas con vegetación palustre del embalse del Quiebrajano
  • Remansos tranquilos del arroyo de la Parrilla
  • Balsas de riego con carrizo y vegetación de ribera

Identificación en campo

El zampullín común es el más pequeño de los somormujos ibéricos, y su silueta compacta lo delata incluso a distancia. Rasgos diagnósticos:

  • Silueta: pequeña y redondeada, recordando a un ovillo flotante; sin cola visible, con la parte trasera levantada y mullida.
  • Plumaje general: pardo oscuro y poco contrastado, más apagado en invierno.
  • Pico: corto y oscuro, con una mancha pálida muy llamativa en la comisura, diagnóstica en todas las épocas.
  • Plumaje nupcial: mejillas y cuello de color castaño rufo intenso, que desaparece en el plumaje de invierno, más uniforme y parduzco.
  • Comportamiento: buceos frecuentes y prolongados; desaparece bajo el agua con facilidad y reaparece lejos del punto de inmersión.

Puede confundirse con los somormujos mayores (lavanco y somormujo lavanco), pero estos son mucho más grandes, esbeltos y de cuello largo, con tonos blancos en cara y pecho. Los pollos de focha común también nadan en remansos vegetados, pero su escudete frontal y su tamaño mayor permiten distinguirlos sin dificultad.

Calendario en Los Villares

Especie residente todo el año en las aguas del término. Durante la primavera cría en embalses, balsas y remansos con buena cobertura de vegetación palustre, donde construye su nido flotante entre el carrizo y la espadaña. En esos meses es cuando más se le oye, gracias a su trino relinchante, aunque siga siendo esquivo a la vista.

En invierno, cuando la vegetación de orilla mengua, los zampullines tienden a concentrarse en aguas más abiertas y remansos tranquilos, donde resultan algo más fáciles de localizar mientras bucean. El embalse del Quiebrajano y las balsas de riego del entorno mantienen presencia a lo largo de toda la estación fría.

Conservación

A escala global está catalogado como de Preocupación menor (LC) por la UICN, con poblaciones amplias y estables. En España es un ave común en humedales, embalses y cursos de agua, aunque su distribución depende estrechamente de la calidad del agua y de la conservación de la vegetación de ribera; SEO/BirdLife lo considera sensible a la degradación y desecación de los pequeños humedales. En Los Villares ocupa el embalse del Quiebrajano y las balsas de riego del entorno, donde los desbroces de orilla y las oscilaciones bruscas del nivel del agua pueden malograr las puestas. La medida más eficaz es conservar las orillas vegetadas y evitar las limpiezas y vaciados durante la época de cría, manteniendo franjas de carrizo y vegetación palustre que le dan refugio y sustento al nido.